Tetas fuera

No tengo ningún problema con enseñar o que me enseñen las mamellas si es que el gesto procede, pero tampoco comprendo que se siga usando como reclamo publicitario para reivindicar cualquier cosa. Sabemos que donde hay tetas, hay titular (que se lo digan a la Estrada…), no hace falta que se defienda una causa justa para ello.

Enrique_Tierno_Galvan_Susana_Estrada

Empezando por ahí, nunca he entendido la política de Femen. Creo que si lo que se pretende es escandalizar, se podía enseñar el ojete, por ejemplo, que además es asexuado, en principio. Las tetas no son ni provocación, ni novedad: son puro márketing sexista. Usar las armas del enemigo tampoco me parece redentor en ningún sentido. Creo que hay muchas asociaciones que luchan por los derechos de la mujer musulmana y, muy probablemente, de ninguna sepamos el nombre. En este sentido, recomiendo vivamente la lectura de este artículo, http://thefeministwire.com/2013/06/those-poor-muslim-women/,  escrito por un periodista afgano, en el que se trata, de forma clarividente y lúcida, de cómo nuestra visión de esas “pobre mujeres musulmanas” nos impide ver más allá de los símbolos, mientras que hay otras asociaciones, como la Tunisia Democratic Women Association (ATFD), que llevan años, muchos antes de Amina, luchando en la sombra. A los occidentales nos  pirra compadecernos de la desgracia de países que consideramos más degradados en cuanto a derechos que el nuestro. El victimismo y la caridad también son muy mediáticos, y parece que no interesa ver las cosas en su contexto: mejor sacar nuestro doble rasero, el que tenemos para juzgar las desgracias de lo que creemos que es el Tercer Mundo, y sentirnos reconciliados con nuestra democracia de escaparate (bajo la alfombra, en esos momentos, ni miramos, claro) en la que nadie es castigado por enseñar los pechos. En breve se olvidará esta preocupación nuestra con las mujeres musulmanas, igual que se olvida el hambre o la venta de armas en los países africanos, lo mismo que se desvanecen las noticias de las guerras en curso. Qué hipocresía tan atroz nos gobierna en esta era de la información…

foto prospera

Aquí es donde nos encontramos con la pescadilla que se muerde la cola: si no enseñas las tetas, no sales en los medios, de modo que, poniéndonos el reclamo publicitario como sostén y pasándonos el feminismo por el arco de Tito, nos dirigimos a una Embajada a exigir nuestros derechos y posar ante las cámaras. Siento mucho tener que decir que esto me parece pueril y retrógrado: como ya nos demostró Pussy Riot, no hace falta destetarse para salir en todos los medios de comunicación pero, como ellas no lo hicieron, siguen pudriéndose en la cárcel mientras un par de rockeros ilustres de vez en cuando se acuerdan de pedir su excarcelación. No queda bien ponerse como foto de perfil en facebook o twitter a tres tipas con una media en la cabeza, pero la de Amina, en cambio, queda francamente chic. Si además facebook nos prohíbe mostrar estas fotos, ya tenemos motivo para crear una plataforma en Change.org y dedicar nuestros esfuerzos a algo que merezca la pena. Abandonar la plataforma social ni se plantea, claro, pero…¿y las ganas de vivir que dan estas cositas?

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